La Fra Diavolo os invita a descubrir una Barcelona distinta, auténtica y sin multitudes
SEPTIEMBRE
25 “Leonardo versus Michelangelo”
El desafío inmersivo reinventa el formato de las experiencias inmersivas, contraponiendo la vida y la obra de las dos figuras más influyentes de la historia del arte.
IDEAL propone al visitante un reto único y apasionante: descubrir y escoger cuál de los dos grandes maestros del Renacimiento es su preferido.
Leonardo y Michelangelo fueron dos artistas universales, figuras clave del humanismo que transformaron el arte y el pensamiento del Renacimiento, con una influencia que ha perdurado a lo largo de los siglos hasta nuestros días.
LEONARDO VS MICHELANGELO parte del desafío histórico que en el año 1503 enfrentó a ambos genios del Renacimiento, cuando se les encargó pintar un mural a cada uno en la Sala de los Quinientos del Palacio Viejo de Florencia.
La experiencia, que combina innovación tecnológica y rigor histórico, sitúa al público en el centro del relato a través de un recorrido personal y colectivo con proyecciones de gran formato, realidad virtual 360º, metaverso y espacios expositivos; y culmina con una decisión final en la que cada visitante toma partido y se posiciona junto al artista elegido.
OCTUBRE
23 “Hivernacle”
Construido hace 135 años, formó parte de los edificios de la Exposición Universal de 1888.
L'Hivernacle de Barcelona es una de las joyas arquitectónicas más notables del patrimonio histórico de la ciudad. Situado en el parque de la Ciutadella, junto al Museo de Geología y cerca del Castell de los Tres Dragons, este edificio emblemático constituye un testigo de excepción de la relación entre la natura, la ciencia y el arte industrial de finales del siglo XIX.
Proyectado por el arquitecto Josep Amargós y Samaranch e inaugurado en 1888 con motivo de la Exposición Universal de Barcelona, el Invernadero fue concebido como un espacio dedicado a la exhibición de plantas exóticas y tropicales. Su construcción, hecha principalmente de hierro y vidrio, respondía a los ideales de modernidad y progreso que impregnaban la sociedad barcelonesa de la época, inspirados en las grandes estructuras metálicas de países como Inglaterra o Francia.
Desde un punto de vista arquitectónico, el edificio destaca por su elegante combinación de ligereza y solidez. Su estructura metálica permite una iluminación natural abundante, mientras que la transparencia de los materiales crea un diálogo armonioso entre el interior y el exterior.
El espacio se divide en tres naves —una central más alta y dos laterales más bajas— que alojan una gran variedad de plantas de diferentes climas, recreando así un microcosmo vegetal dentro de la ciudad.
A lo largo del tiempo, el Invernadero ha tenido varias funciones. Además de su uso original como jardín botánico cubierto, también ha acogido actas culturales, exposiciones y conciertos, aconteciendo un espacio de encuentro entre la natura y la cultura urbana.
El Invernadero de la Ciutadella es mucho más que un simple edificio histórico: representa un símbolo de la Barcelona modernista, científica y abierta en el mundo. Su presencia en el corazón de la ciudad recuerda la importancia de preservar el legado arquitectónico y natural como parte esencial de la identidad colectiva y del diálogo entre el pasado y el futuro.
NOVIEMBRE
27 “Refugio de LLuís Companys”. Túneles de Guerra.
El denominado “27 Refugi Lluís Companys. Túnels de Guerra” hace referencia al refugio antiaéreo construido durante la Guerra Civil (1936-1939) en el actual Campus Mundet de la Universidad de Barcelona, situado en el distrito de Horta-Guinardó.
Esta infraestructura, concebida con fines defensivos, fue excavada con el propósito de proteger al entonces presidente de la Generalitat de Catalunya, Lluís Companys, y a su familia de los frecuentes bombardeos aéreos que sufrió la ciudad de Barcelona durante el conflicto bélico.
El refugio se localiza bajo el Palacio de les Heures, residencia utilizada por Companys durante la guerra. Su estructura responde a los criterios de ingeniería militar propios de la época: cuenta con un túnel principal que comunicaba el sótano del palacio con una segunda salida en el jardín, lo que garantizaba una vía de escape segura en caso de ataque.
Asimismo, disponía de una cámara de refugio destinada a la protección inmediata y de un pozo de ventilación que aseguraba la renovación del aire en el interior.
En la actualidad, el refugio constituye un testimonio histórico de la arquitectura subterránea de defensa civil y un elemento patrimonial de notable interés.
Su conservación permite comprender las estrategias de protección desarrolladas en el ámbito urbano durante la guerra.
El “27 Refugi Lluís Companys” no solo representa un vestigio material de la contienda, sino también un símbolo de la resistencia civil y del valor histórico del patrimonio arquitectónico vinculado a la memoria de la Guerra Civil.